Hace muchísimo tiempo atrás nació la primera María de la familia.
Era noche de luna llena. Una luna tan enorme que casi se podía alcanzar con la mano .
En aquella noche , eternamente luminosa y con aires de primavera nació María Fernanda.
-Es una niña preciosa.- exclamó la parentela cuando la conocieron recién envuelta en chales blancos que tejió en la dulce espera su madre.
Brindaron por la felicidad de la niña con un enguindado de primera calidad que el abuelo tenía reservado para ocasiones especiales. Todo era algarabía en la vieja casa de campo de los abuelos.
María Fe ,era la primera hija y también la primera nieta nacida en la casona.
De este nacimiento derivó la tradición familiar de bautizar con el nombre de María a la hija primogénita .Luego, por obra y gracia divina ,todas ellas nacerían bajo el signo de la luna llena.
María Fe, nació por lo tanto rodeada de amor y cariño . Bendecida de dones ,dulzura y suave belleza .
Aprendió de la Nana Doralisa todas las artes manuales : cocer,bordar y cocinar. Su nanita Doralisa le enseño a rezar todas las novenas de los santos del calendario .Por que si existía en esta tierra alguien con fe ciega ,esa era la nana Doralisa. También , le enseñó a reconocer las hierbas medicinales ,las hierbas milagrosas que ella empleaba para sanar cualquier tipo de dolencia humana.
Así fue como María Fe ,se convirtió a corta edad en un ramillete de virtudes y sabidurías.
Los ojos de la niña Fe , eran color miel y hechizaban por la luminosidad que centellaba sus pupilas. Algunos al verla no resistían en verdad mira sus ojos y hacían una venia como saludo al verla pasar. Ella era un verdadero misterio para algunos en la casona , ya que más que caminar , parecía levitar por los corredores . Iba siempre ausente y silenciosa . Sin embargo, su dulzura traspasaba el alma de quien la conociera.
Cuando cumplió dieciseis años , rogó a su padre que le regalara una guitarra. Este, que jamás se negó a darle cuanto fuera su merecer ,encargó a la mismisima capital una guitarra española.
Fue por obra y gracia de una leyenda popular fue que María Fe aprendió a tocar guitarra .
En la noche víspera de San Juan ,ella se sentó bajo una higuera guitarra en mano y espero en silencio la medianoche . Muchos superticiosos e incrédulos no daban crédito a esta locura de la niña Fe.
Ya que a esas alturas la daban como candidata segura al noviciado. Por esa carita de santa de devoción que había nacido. Manos de monja en la cocina, bordaba con prodigio y con solo tocar la frente de un niño enfermo este sanaba para no volver a enfermar nuevamente.
Entonces sucedió algo extraordinario....Fe comenzó a tocar la guitarra como un virtuosa.
Desde aquella noche cantaba acompañada de su guitarra tonadas y cuecas que alegraban las fiestas del campo. Parecía florecer en medio de tanta alegría. Cantando como los ángeles. Riendo como una infanta . La casa era toda algarabías.
Al llegar el otoño con su gama de colores ocres ,algo muy extraño comenzó a manifestar la niña. Sus ojos perdieron brillo y parecía estar más delgada que antes. Suspiraba a cada instante. Salía a caminar por el campo sin rumbo. Ya no tenía apetito ni deseos cantar como antes. Su suave sonrisa huyó de su carita de loza y nunca mas regresó. Una tarde dejo olvidada su guitarra sobre una silla y nunca más la tocó.
Rondaba la casona como alma en pena todas las noches. A ratos suspiraba dolorosa. Miraba las estrellas y parecía sollozar en silencio.
La Nana Doralisa se empeño en decir que la niña Fe estaba empachada o con mal de ojo ,pero no era ese el caso. La santiguaron y bendijeron. Pero ella no mostraba mejoría alguna.
Tal vez estaba poseída por alguna enfermedad desconocida provocada por la envidia. Una niña tan hermosa solamente nace una en un millar...alguien le provocó algún daño a mi niña hermosa ,refunfuñaba la Nana Doralisa .Diciendo que existía tanta maldad en el mundo. Tanta envidia malsana...que el mal abundaba escondido ,que vemos caras pero no corazones....
Toda suerte de hierbas medicinales le dieron a beber. Limpiaron la casa de punta en punta buscando algúna cosa maléfica que pudieron hacer contra la niña.. Hicieron sahumerios ,encendieron velitas a los santos de la devoción familiar y rezaron novenas a los santos y toda clase de menjunjes fue utilizado para ahuyentar los males que ensombrecían la luz de Fe. Nada dio resultado .La niña Fe se apagaba .Se consumía como una velita encendida.
A ratos ,deliraba, consumiendose en fiebres ,mientras la Nana Doralisa frotaba su delgado cuerpo con alcohol de romero. Compresas de agua fría sobre la frente ...
La casa dejo de ser la que era .Donde antes había luz y alegría ,ahora solo había sombras y silencios.
Su padre y madre estaban inconsolables...Ni el medico que vino de la capital a asistir a la niña fue capaz de saber que mal acababa poco a poco con la vida de la pobre muchachita.
Fe murió una madrugada ...en noche de luna llena , la niña Fe dio el último suspiro .La guitarra dio un arpegio ensordecedor y se partió en dos...
Después de sepultar a la niña Fe. Cerraron la casa de campo y la familia nunca más regresó a habitarla.
Se rumoreaba en el pueblo que María Fernanda había muerto de amor...por que cada noche de luna llena sobre su tumba alguien dejaba como ofrenda una rosa blanca.
Escrito por.
Mary Patricia Oyarce m.Escritora.
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