miércoles, 5 de septiembre de 2018

El libro de los recuerdos .

Capitulo dos.




María Isidora.








Este es el nombre de la segunda María de la familia y como ustedes ya supondrán nació bajo el signo de la luna llena.
Hija de un joven abogado y una modesta  muchacha ,(hermana de Maria Fe.)
Máximo se enamoro de Claudina a primera vista. La diviso al medio día entre el gentió que salía desde la iglesia .Ella le sonrió inocentemente al pasar  envuelta en una deliciosa y suave mantilla  color rosa  y el casi alcanzó a tocar sus largos cabellos dorados sujetos a dos peinetas  españolas .
Fue una hermosa historia de amor. No lejos de la tragedia. que a veces aparece en las vidas de las personas en los momentos más inesperados.
Claudina era joven y bonita ,pero no era dueña de grandes  riquezas  como las que poseía la familia de Máximo.
 Ellos eran  Propietarios de casi un  pueblo entero. Además de ser dueños absolutos del mayor de los fundos del lugar. El Fundo  de Santa María.
La sencillez de Claudina desarmó a Máximo y  pidió su mano en matrimonio. Entonces ella con los ojos nublados en  lágrimas le contó su  historia.


Cuando recién había cumplido los trece años .Sus  hermanos llegaron una de las tardes corriendo a la cocina de la casa discutiendo por un singular artefacto .Ella logro con astucia y agilidad quitar de las manos de sus hermanos el articulo de la discordia .
Era un curioso y pequeño objeto, de forma cilíndrica ribeteado en  cartón ,con  tapas doradas de metal. Clorinda solía tejer  mantillas  a crochet Busco desesperadamente  entre las cosas del costurero  y con una delgada  agujeta escarbo  las tapas  del curioso  artefacto . Este no cedía a sus presiones .Así no conforme con esto,  golpeó duramente el artefacto  con un pequeño martillo que encontró en un rincón de la cocina.
Se produjo una detonación espantosa y vió salir volando por los aires su mano, en medio de un reguero de sangre .Quedo sorda de inmediato  por el impacto y tomando un paño envolvió su brazo No sentía dolor...pero alzo la voz para hacer reaccionar a sus dos impactados hermanos...- El doctor...vayan por el doctor...- dijo mientras se dejaba caer pesadamente sobre una silla ...todo parecía  girar a su alrededor, pero no perdió el control ...espero pacientemente por ayuda.


Fue así como perdió su mano izquierda.  Por  delicadeza ,uso siempre  mantillas que cubrieran su discapacidad. Casi nadie conocía la historia de Claudina. Ella guardaba muy bien el secreto.
Máximo en lugar de salir huyendo ,la abrazo con ternura y la beso con amor del bueno.
Se casaron en primavera. Sin la bendición de los padres de Máximo que no daban crédito a esta locura del hijo de casarse con  una pobretona y para colmo lisiada.
Nunca se dignaron aceptarla como nuera.
Después de casarse se fueron a vivir a una casita a las afueras del fundo. Allí nació   María Isidora.
La adoración de su padre. Quien le enseño a temprana edad a cabalgar. Recorriendo las tierras del Fundo  de Santa María el cual   llego a amar entrañablemente  y venerar desde  la distancia durante toda su vida.
María Isis creció orgullosa y altiva. A los doce años ya era toda  una experta amazona que recorría las tierras de su padre a cabalgata tendida. Dejando a sus abuelos atonitos. Era respetada y querida por todos los peones del fundo ,sobre todo por aquellos que cuidaban de Sus  caballos .El mosquito y el blanquito. Aunque ella no era la patrona ,daba ordenes en el establo el cual consideraba su reino particular. Siendo obedecida con el respeto digno de una patrona de verdad. por los peones.
Nunca pidieron nada a los padres de Máximo .El solo se   bastaba con su trabajo de abogado en la ciudad y  algunos negocios que realizaba en forma independiente  en la zona.
La felicidad es tan leve ...Así  lo pensó ella entre lagrimas , cuando  su padre Máximo fallecio  de un repentino ataque cardiaco justo días  antes de su   cumpleaños numero trece .
Debió  abandonar el colegio  de señoritas en la ciudad .Aquel hermoso colegio de monjas  donde residía como alumna  interna de lunes a viernes. Su padre la recogía puntualmente todos los viernes a las 16 horas  y ambos regresaban a casa .
Toda su vida se vino abajo...
En la pequeña iglesia del pueblo velaron a Maximo y hasta el lugar llego la familia de su padre
todos vestidos de riguroso luto ,avanzaron hasta el ataúd y se detuvieron a llorar un poco.
Sus abuelos no dieron el pésame a su madre .Salieron de la iglesia todos formados como militares frente en alto y sin gestos de buena voluntad...Uno a uno los vió abandonar el lugar...
su abuelo, la abuela y los dos hermanos de su padre acompañados de las tres hermanas ,todos frios e impávidos ante la terrible pérdida de ellos.
Tres días después de la muerte de su padre vió a su madre empacar las pocas cosas que se llevarían y se marcharon sin decir nada.
No sabía donde irían a vivir. Su madre no decía ni una sola palabra. Estaba serena y parecía estar pensativa todo el tiempo. Mientras que ella lloraba sin parar. Que pasaría con sus caballos...el colegio...
Llegaron a vivir cerca del cementerio donde sepultaron  a su padre en la ciudad.
Su madre y tres críos pequeños ...ella era la mayor..
La casa era fea,oscura ,estrecha. T ampoco estaba la Nana Emperatriz...aquella  de los cuentos de duendes y hadas...la que le enseño a hablar algunas palabras en mapudungun...que le enseño de las hierbas del campo que sanaban dolores. Le enseñó a tejer y bordar mejor que las monjas. Esa que la amenazaba con acusarla con el abuelo si no se comportaba como una señorita, para que le quitara los caballos...y ella le contestaba gritando.-Si tu me acusas con el viejo. Yo te acuso a mi padre y tendrás que volver a trabajar con el viejo ogro .-
Y un mes después la vieron llegar maleta en mano vistiendo los atuendos típicos de su raza,sonriendo y llenando de besos a los niñas.
Nada era como en el campo. Allá era libre y podía cabalgar hasta el anochecer. Acá en la casa fea estaba encerrada en un cuarto horrible el cual la nana Emperatriz se empeñaba en hermosear trayendo esos floreros con plantas silvestres que olían horriblemente .
Las niñas pequeñas jugaban entre las arenas del patio grisáceo. Donde una que otra gallina escarbaba .Que feo era el mundo que ahora le rodeaba ,feo, gris y solitario.
Entre su madre y la nana Emperatriz fueron convirtiendo el lugar en un hogar habitable.
Un día pintaron las paredes color  celeste cielo.
  esto animo a María Isis quien  adoraba el azul del cielo.
A veces atravesaba las dunas de arenas grises y llegaba al cementerio donde se recostaba junto a la tumba de su padre .Un ciprés generoso le daba sombra y se dormía echada junto a su padre .Despertaba en su cama tibia ,sofocada. No entendía si su viaje al cementerio había sido  un sueño o una realidad ...No entendía ,que era su madre quien iba por ella y la cargaba entre sus brazos hasta dejarla sobre la cama.
María Isis comenzó a vivir otra realidad. Donde no existían en verdad graves problemas.Dormía mucho,comía poco.No se daba cuenta de los esfuerzos que hacia su madre por sacar a delante este nuevo hogar y a sus cuatro hijos.
Rafaelito había cumplido los diesiseis años y trabajaba en una tabaquería y barbería en la ciudad.
Su madre se las arreglaba sola...hasta que una mañana la encontró llorando en la cocina acurrucada junto al fogón donde la tetera hervía incansablemente.
Ese día solo había agua de hierbas para cenar...
Ella salió corriendo de la casa ...y alcanzó el tren a sus soñadas tierras...
Los peones salieron a su encuentro corriendo de alegría al verle aparecer por el fundo...
Ella entro en la casona y pasó directo a la cocina donde la Nana Petronila faenaban unas aves regordetas.
Su abuela quiso cercarle el paso ,pero ella no le dio importancia.
Ordenó a las empleadas le hicieran una canasta con quesos .Y salió sin decir nada a nadie.
Caminó hasta el pueblo canasta en mano y entro al gran emporio de Baltazar.Del cual su abuelo era el dueño. Este no podía creer que su nieta estuviera parada frente a el hablándole de esa manera.
- Mire viejo tacaño y egoísta . Mi padre nunca le pidió nada a usted . Mi madre ni siquiera ha pedido el pan para sus hijos. Yo soy su nieta legitima nacida del matrimonio de su hijo con mi madre. Vendré  una vez al mes a buscar una minima parte de lo que le correspondería a mi padre...y a mi madre...recuerde que los caballos los compro mi padre con su dinero, lo mismo que el automóvil que ostenta  ahora mismo en su puerta y la casona  a las afuera del fundo , era propiedad  de mis padres ,ellos la compraron  con sus dineros...ahora que todos esos bienes de mis padre  son suyos...me daré por pagada haciendo cuentas de que usted compro estos  pòcos bienes materiales que dejara mi padre como herencia a sus hijos y esposa..-La deuda la tiene usted conmigo y se pagara mes a mes en dos años comenzando en este día. Además deberá agregar   un quintal de harina mensual y cinco kilos de quesos. Un saco de porotos y lentejas a la fecha de la cocecha. -El peón Arévalo me ayudara a cargar esto en la carreta de mi padre,que será lo último que usted comprará y pagará a mi persona..-No me intereza su saludo ni su enojo.Estoy cobrando todo lo que mi derecho.-


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EL LIBRO DE LOS RECUERDOS.

Hace muchísimo tiempo atrás nació  la primera María de la familia.


Era noche de luna llena. Una luna tan enorme que casi se podía alcanzar  con la mano .
En aquella noche , eternamente luminosa  y con aires de primavera  nació  María Fernanda.
-Es una niña preciosa.- exclamó la parentela cuando la conocieron recién envuelta en chales blancos que tejió en la dulce espera su madre.
Brindaron por la felicidad de la niña con un enguindado de primera calidad que el abuelo tenía reservado para ocasiones  especiales. Todo era algarabía en la vieja casa de campo de los abuelos.
María Fe ,era la primera hija y también la primera nieta nacida en la casona.
De este nacimiento derivó la tradición familiar de bautizar con el nombre de María a la hija primogénita .Luego, por obra y gracia divina ,todas ellas nacerían bajo el signo de la luna llena.
María Fe, nació  por lo tanto rodeada de amor y cariño . Bendecida de dones ,dulzura y suave belleza .
Aprendió de la Nana Doralisa todas las artes manuales : cocer,bordar y cocinar. Su nanita Doralisa le enseño   a rezar  todas las novenas de los santos del  calendario .Por que si existía en esta tierra alguien con fe ciega ,esa era la nana  Doralisa.  También , le enseñó  a reconocer las hierbas medicinales  ,las hierbas milagrosas que ella empleaba para sanar cualquier tipo de dolencia humana.
Así fue como María Fe ,se convirtió  a corta edad en un ramillete de virtudes y sabidurías.
Los  ojos de la niña Fe , eran color miel y hechizaban por la luminosidad que centellaba sus pupilas. Algunos al verla no resistían en verdad mira sus ojos y hacían una venia como saludo al verla pasar. Ella era un verdadero misterio para algunos en la casona , ya que más que caminar , parecía levitar por los corredores .  Iba siempre ausente y silenciosa . Sin embargo, su dulzura traspasaba el alma de quien la conociera.
Cuando cumplió dieciseis años , rogó a su padre que le regalara una guitarra. Este, que jamás se negó a darle cuanto fuera su merecer ,encargó a la mismisima capital una guitarra española.
Fue por obra y gracia de una leyenda popular fue que María Fe aprendió a tocar  guitarra .
En la noche víspera de San Juan ,ella se sentó bajo una higuera guitarra en mano y espero en silencio la medianoche . Muchos superticiosos e   incrédulos no daban crédito a esta locura de la niña Fe.
Ya que a esas alturas la daban como candidata segura al noviciado. Por  esa carita  de santa de devoción  que había nacido. Manos de monja en la cocina, bordaba con prodigio y con solo tocar la frente de un niño enfermo este sanaba para no volver a enfermar nuevamente.
Entonces sucedió algo extraordinario....Fe comenzó a tocar la guitarra como un virtuosa.
Desde aquella noche  cantaba acompañada de su guitarra tonadas y cuecas que alegraban las fiestas del  campo. Parecía florecer en medio de tanta alegría. Cantando como los ángeles. Riendo como una infanta . La casa era toda algarabías.
Al llegar el otoño con su gama de colores ocres  ,algo muy extraño  comenzó a manifestar la niña. Sus ojos perdieron brillo y parecía estar más delgada que antes. Suspiraba a cada instante. Salía a caminar por el campo sin rumbo. Ya  no tenía apetito ni deseos cantar como antes. Su suave sonrisa huyó de su carita de loza y nunca mas regresó. Una tarde dejo olvidada su guitarra sobre una silla y nunca más la tocó.
Rondaba la casona como alma en pena todas las noches. A ratos suspiraba dolorosa. Miraba las estrellas y parecía sollozar en silencio.
La  Nana Doralisa se empeño en decir que la niña Fe estaba empachada  o con mal de ojo ,pero no era ese el caso. La santiguaron y bendijeron. Pero ella no mostraba mejoría alguna.
Tal vez estaba poseída por alguna enfermedad desconocida provocada por la envidia. Una niña tan hermosa  solamente nace  una en un millar...alguien le provocó algún daño a mi niña hermosa ,refunfuñaba la Nana Doralisa .Diciendo que existía tanta maldad en el mundo. Tanta envidia malsana...que el mal abundaba escondido ,que vemos caras pero no corazones....
Toda suerte de hierbas medicinales le dieron a beber. Limpiaron la casa de punta en punta buscando algúna cosa maléfica que pudieron hacer contra la niña.. Hicieron sahumerios ,encendieron velitas a los santos de la devoción  familiar y rezaron novenas a los santos y toda clase de menjunjes fue utilizado  para ahuyentar los males que ensombrecían la luz de Fe. Nada dio resultado .La niña Fe se apagaba .Se consumía como una velita encendida.
A ratos ,deliraba, consumiendose en  fiebres ,mientras la Nana Doralisa frotaba su delgado cuerpo con alcohol de romero. Compresas de agua fría sobre la frente ...
La casa dejo de ser la que era .Donde antes había luz y alegría ,ahora solo había sombras y silencios.
Su padre y madre estaban inconsolables...Ni el medico que vino de la capital a asistir a la niña fue capaz de saber que mal acababa poco a poco  con la vida de la pobre  muchachita.
Fe murió una madrugada ...en noche de luna llena , la niña Fe dio el último suspiro .La  guitarra dio un arpegio ensordecedor y se partió en dos...
Después de sepultar a la niña Fe. Cerraron la casa de campo y la familia nunca más regresó a habitarla.
Se rumoreaba en el pueblo que María Fernanda había muerto de amor...por que cada noche de luna llena sobre su  tumba alguien dejaba como ofrenda una rosa blanca.







Escrito por.




Mary Patricia Oyarce m.Escritora.